viernes, 29 de mayo de 2009

40 años del cordobazo

El Cordobazo
Mayo 1969

(9min 23seg)
Compilación Roberto Di Chiara








En 1969 fue un punto alto en el avance de la lucha

de clases. En una coyuntura difícil y particular, el pueblo

cordobés, obreros y estudiantes unidos en solidaridad,

insurreccionaron la ciudad. Plantando cara hicieron

retroceder a la policía, y en el medio de la resistencia

crearon una atmósfera de unidad de clase y de acción

directa.

Las señales estaban en el aire. Desde la huelga general y las movilizaciones del Mayo Francés y la masacre de Tlatelolco en 1968. El asesinato del Che Guevara en 1967 en Bolivia y la instauración en 1966 de un gobierno militar-clerical dirigido por el General Ongania que se auto titulaba de la “Revolución Argentina.”
. En el plano argentino, desde la caída del primer peronismo (años de la “fusiladora” y la resistencia peronista), se venía dando una creciente politización y toma de conciencia por parte del pueblo, y una notoria radicalización de los obreros.

Con la aplicación del plan CONINTES (en el frondicismo) crecen las persecuciones al “enemigo interno”; así como también crece la resistencia, manifestándose en las huelgas y tomas de fábricas.

En este clima, la autotitulada “Revolución Argentina” -el régimen militar que llevó a Onganía al poderaumenta la represión y las persecuciones. Durante estos años, las luchas sindicales surgían por

todos lados, y en muchos centros obreros industriales del país

había fuertes intentos de organización de la clase. Hubo medidas de fuerza de la FOTIA, de los portuarios, los ferroviarios, los frigoríficos... y ocurrió la división de la CGT. Cuando los gremios combativos y clasistas encuadrados dentro de la CGT en contraposición a la CGT orientada por Vandor ("participacionista", que postulaba un acuerdo con los militares en el poder)

se separaron y fundaron la “CGT de los argentinos”. Esta adoptó una política de confrontación con el gobierno, y entre sus adherentes estaban la Federación Gráfica Bonaerense (conducida por Óngaro) y más adelante a la sección cordobesa de Luz y Fuerza. El 1º de mayo del ’68 se realizó en Córdoba un masivo acto donde hablaron Óngaro y Tosco.







En Córdoba se venía dando un auge de masas importantísimo, donde la conciencia de clase crecía diariamente y la radicalización de los estudiantes ayudaba a la unidad obrero-estudiantil.

En 1966, los estudiantes realizaron una asamblea en Córdoba que fue duramente reprimida.

En dicha represión cayó herido y luego muerto un estudiante: Santiago Pampillón. A partir de

esto, los estudiantes toman el barrio Clínicas y reciben la solidaridad obrera y popular. La

sociedad estaba movilizada, y en los sindicatos y fábricas crecía el rechazo a la burocratización y al

colaboracionismo... Entre 1967 y 1969 las bases sobrepasaron a las dirigencias burocráticas, alcanzando, obreros y estudiantes, un alto grado de movilización. En mayo del ’69 hubo muchas

revueltas y luchas callejeras de masas, en Córdoba, Corrientes y dos en Rosario. El 16 hay una huelga general con acatamiento masivo, represión y resistencia. El 26, la CGT de

Córdoba resuelve un paro general por 37 horas a partir de las 11hs del 29.

Para el 29 de mayo ya estaba planificado el movimiento huelguístico. Los obreros y estudiantes

marcharon organizados en columnas, hacia el centro de la capital. El paro fue total, se esperaba

la represión y los trabajadores no tenían intención de retroceder. Los primeros enfrentamientos

empezaron a realizarse, las acciones estaban coordinadas y se planteaba el combate a la represión.









A las 12, los obreros de IKA chocan contra las fuerzas policiales que los esperaban desde las 9 de la mañana, formando un cordón en la Avenida Vélez Sarsfield. La policía retrocede y los manifestantes ganan la Plaza Pizzurno, dividiéndose entonces en dos bloques con miles de obreros en cada uno.

La manifestación que contaba con 10.000 personas al comenzar, esta constituida ahora por mas de 30.000. Uno de los contingentes marcha hacia Ciudad Universitaria, otro hacia los barrios aledaños. Miles de trabajadores y estudiantes que esperan a las columnas en las calles de Córdoba se unen a las columnas que convergen hacia el centro.

A la una de la tarde, la policía se halla desbordada en por lo menos una veintena de puntos estratégicos. Desesperados, algunos oficiales ordenan disparar con balas de plomo para frenar el avance de las nutridas columnas. A esa hora son asesinados el obrero Máximo Mena y el estudiante Daniel Castellanos.






Serán los primeros de alrededor de una centena de muertos y varios cientos de heridos con que terminaran las jornadas de lo que se conocerá luego como el “Cordobazo.”. La columnas de manifestantes obreros y estudiantiles se unen en diversas partes de la ciudad. Mientras esto sucede en el casco de la ciudad, se trasmitía en directo por televisión el acto central del día del Ejercito, incluyendo el discurso del General Sánchez Lahoz que ignoro los acontecimientos.

Durante el día, contingentes de activistas de la CGT local (enfrentada con la conducción nacional de Augusto Timoteo Vandor) y del gremio de Luz y Fuerza, liderado por Agustín Tosco, producen apagones de luces en diversos barrios de la ciudad. Los manifestantes se hacen cargo de diversas instalaciones policiales y se distribuyen algunas armas. La policía desaparece de las calles donde se pueden observar muchos uniformes abandonados de la fuerza.

Ha comenzado la rebelión obrero-estudiantil o la semi-insurrección de Córdoba que terminara forzando la caída del gobierno militar del General Juan Carlos Onganía y que abrió el camino a puebladas y manifestaciones masivas en Rosario, nuevamente en Córdoba, General Roca, Mendoza y una docena mas de ciudades del país.









Le tomó a las fuerzas militares enviadas a reprimir, tres días para controlar la situación y retomar control de la ciudad de Córdoba.

Esta situación obligara a los militares a negociar una salida electoral cuatro años después con el propio Perón en exilio en la esperanza que este sea capaz de controlar el crecimiento de la izquierda y la combatividad obrero-estudiantil. No se le permite en principio a Perón ser candidato, pero se negocia con él su retorno al país y eventualmente al gobierno.

La victoria electoral de Campora en 1973 –de Isabel Perón y López Rega, creadores de los escuadrones de la muerte conocidos como Triple A,

El regreso de Perón y su año de gobierno marca las pautas de su giro hacia posiciones de derecha que termina con la expulsión el 1ro. de Mayo de 1974 del ala Montonera de su movimiento.

Lo sucede a su muerte su mujer, Isabel Martínez de Perón que gobierna sobre una coalición de militares, burócratas sindicales de derecha y lúmpenes. Esta “coalición” es, a su vez, desplazada cuando se demuestra como incapaz de contener el ascenso obrero en 1976, dando lugar a la dictadura militar del Proceso.





La dictadura de Videla y los otros comandantes en jefe, tiene como objetivo fundamental aplastar a la vanguardia surgida del Cordobazo y aniquilar la generación influenciada por él. Se necesito para esto una violencia y crímenes de lesa humanidad de tal escala que prácticamente arraso con los dirigentes sindicales de izquierda, del movimiento estudiantil, intelectuales, periodistas de aquel tiempo, junto a muchos de sus familiares y periferia.










El Cordobazo probó a los trabajadores y jóvenes de la Argentina que se podía ganar contra el gobierno militar de Ongania y liberó fuerzas inmensas que comenzaron a romper con la política tradicional y construir poder popular de base, antiburocratico, antipatronal y antiimperialista.

Estos hechos nos dejan enseñanzas. La unidad de la clase es necesaria para la creación del poder popular, y la conciencia de clase es la que nos llevará a tomar cartas en el asunto sin

esperar que otros lo hagan por nosotros.

Los compañeros de Rosario, de Tucumán, de Córdoba, pasaron por encima los diques de la

contención de la burocracia; entendieron y comprobaron que la emancipación de los trabajadores

sólo será obra de los trabajadores mismos. Hoy a 40 años de la insurrección popular de Córdoba,

creemos más que nunca que en nuestras manos está el camino. Sin burócratas sindical, por el camino del socialismo y la libertad. Por que así se construye la nueva sociedad, desde abajo, con organizaciones de base, practicando el federalismo, la solidaridad, y la libertad.

¡El anarquismo se organiza desde abajo!

Si hace 40 años pudieron derrocar el régimen militar, hoy nosotros también podemos derrocar el régimen imperialista opresor!








A continuación mostraremos una serie de cartas y relatos de anarquistas y organizaciónes, algunas de ellas participes en el Cordobazo y en las Coordinadoras de Gremios en Lucha del 75;

y no queremos que queden en el olvido,, como La Resistencia Libertaria, Línea Anarco Comunista, Grupo Anarquista Revolucionario, Acción Directa, Organización Anarquista en Argentina y que junto con la CGT de los argentinos, con sindicatos como la Federación Gráfica Bonaerense (conducida por Óngaro) y Luz y Fuerza conducida por Tosco y de todos aquellas personas y revolucionarios que dieron todo, hasta el ultimo momento de sus vidas, por un cambio real.

Y tambien una entrevista a Tosco echa por Felipe Pinga.








Adriana(trabajadora y militante del Sindicato del Caucho): El silencio y
la muerte que nos han acompañado durante casi 30 años, debe permitirnos
dirigir la mirada hacia cada uno de nuestros sentidos y abriendo las
palmas, dejar fluir todos los sentimientos encontrados en la búsqueda
insaciable de la libertad y la justicia.
Si hoy me percibiera un baúl con doble candado moviéndose al borde de un
precipicio, si no fuera capaz de alegrarme por los compañeros vivos y los
recuerdos que permanecen, si no fuera capaz de emocionarme cuando nombro
cada nombre que me viene a la cabeza y los otros cuyos nombres se resisten
pero están sus pasos en las noches de militancia. Si no fuera capaz de
sentir que cada uno desplegó sus sueños creyendo que aportaba una vida
mejor, y se jugó por ellos y por los otros, BIEN PREFERIRIA ESTAR MUERTA
(en una carta. Marzo de 2005).

Jorge (agricultor, miembro de la coopertativa de productores de Santa Rosa
de Río Primero): hay que aclarar que nuestro encuentro con el anarquismo
es de encontrar un sentido a la vida, de jugarse en ella y encontramos un
camino. Porque no es que nosotros tuviéramos que inventarlo porque cuando
el Lele (militante del sindicato de panaderos de la FORA) empezó a contar
y nosotros decíamos ?pero si yo pienso así, si nosotros somos como estás
contando, eso es lo que yo quiero?.


Cacho(trabajador en la construcción miembro del grupo de Jóvenes de
Colonia Lola): Me acuerdo que viene el Cordobazo, nosotros éramos una
barra y no fuimos a laburar. A los obreros de las fábricas de la zona
(Yofre), la cana les corta el paso al centro y van para la plaza y hacen
una asamblea. Cuando se estaba desarrollando la asamblea cae la cana a
reprimirla y los obreros resisten y nosotros naturalmente nos pusimos del
lado de los trabajadores. Se combatió todo el día, se hizo retroceder a la
cana. Con un grupo de gente nos fuimos al centro y lo digo emocionádamente
viví uno de los momentos mas hermosos de la vida, de la libertad. Cuando
se retiró la cana del centro, hubo unos 5 minutos de algarabía, era la
libertad. Después se empezó a correr la voz ? viene el ejercito, viene el
ejercito?.
A partir del Cordobazo se da un fenómeno, la discusión política. Aparecen
los perros, con los montoneros, otros peronistas, el partido comunista,
los chinos y se arman todas las noches discusiones en la plaza. Pero ahí
había una cosa que no me cerraba, este asunto de la espontaneidad que para
mi se había dado en la gente del pueblo y en la lucha del cordobazo y los
otros insistiendo en la dirección revolucionaria del partido y los
sindicatos en el cordobazo.

Horacio (empleado y maestros en la escuela Libertad): yo ví que en Colonia
Lola (humilde barrio obrero) había una gran cantidad de chicos que no iban
a la escuela. Me lo comentaban las madres. Tenía una bicicletita que me
había armado el abuelito Mario, con la que iba al trabajo, y todas las
tardes pasaba casa por casa preguntando ?¿doña tiene algún niño que no
vaya a la escuela??. ¿Por que no iban a la escuela? Porque no había
escuela en Colonia Lola y la escuela más cercana era la escuela España o
en el barrio Acosta pero no los recibían porque no tenían zapatillas. Eran
pobres.







Piru (docente y militante de UEPC): Formamos una guardería en el barrio
atendida por los propios vecinos. Todo eso después de haber tomado el
centro vecinal. Que se tomó en el 72. Estaba en manos de una gente que no
hacia nada. Una de las cosas interesante que creo que habría que destacar,
es que nosotros nunca trabajamos como una vanguardia. En la escuelita
estaban los que eran maestros, por supuesto, pero en la guardería había
dos chicas voluntarias amigas, simpatizantes pero las que la atendían
diariamente eran del barrio. Y en el centro vecinal, también la integraban
gente del barrio y no nosotros. En la comisión de salud conseguimos que
vinieran médicos a atender gratis. Las que atendían ahí a la gente que
iba, eran mujeres del barrio que se turnaban. Nosotros habíamos hecho
antes un semicursito donde se enseño a poner inyecciones, primeros
auxilios mínimos como para atender en el centro de salud.
Nosotros trabajábamos con otros grupos, por ejemplo en la instalación del
agua hasta el fondo del barrio, se consiguió con dos chicos que eran del
Peronismo de Base. Hacíamos los bailes para juntar fondos para todas las
cosas, para mantener el centro.
Lo que paso en Colonia Lola, es que la gente entendió rápidamente que los
problemas los podían solucionar juntos. La gente cuando no está manoseada
por el poder y los partidos, tiende naturalmente a la libertad, a la
solidaridad, a que no haya jefes, a la autoorganización.



Juan Antonio (constructor y estudiante de arquitectura): ¿plantéo
político? primero que no lo pensábamos así, en el taller total
(denominación de la metodología de enseñanza en la Facultad de
arquitectura) había que trabajar para que todo tendiera a ser lo mas
participativo y con propuestas cada ves mas revolucionarias que tendieran
a un cambio social referido, concretamente, a lo especifico de la carrera.
Si estudiás arquitectura, diseñas y estas interviniendo en el medio
ambiente, en la ciudad y tenés que hacerlo desde una perspectiva
colectiva y discutirlo con el usuario. Una de las cosas que nos
planteábamos es que, no solo lo plantearon los anarcos, ya se planteaba
el cambio del enfoque del rol docente alumno. El Taller Total lo que
planteaba era que el rol docente alumno es un rol intercambiable donde el
docente aprende del accionar del alumno y el alumno aprende del
conocimiento del docente y el alumno y el docente aprenden y se educan en
una interacción con la sociedad pero no con toda la sociedad en su
conjunto sino actuando localmente por ejemplo en un barrio.
Nos planteábamos la transmisión y elaboración de conocimiento
colectivamente donde intervenían los docentes y alumnos de la facultad y
los vecinos del barrio. Llegar un conocimiento de la problemática de la
sociedad y que este sea de una elaboración colectiva.

Juan Antonio: (nuestra publicación) eran circulares, no es que decíamos
vamos a hacer un publicación y vamos a organizarnos para que salga cada
tanto, sino que le pusimos circulares porque eso se escribía cuando hacia
falta, cuando un frente lo estaba reclamando, ese era el sentido, por eso
los circulares no salían todas las semanas. Leíamos a Bakunin, Proudhon,
Malatesta a todos estos guasos pero cuando discutíamos políticamente
discutíamos dentro de la realidad en la que estamos inmersos, dándole un
enfoque anarquistas. No andábamos diciendo porque como dice Bakunin.

Entrevistador: La forma de operar de ustedes, era muy difícil de explicar
a las otras organizaciones.

Juan Antonio: No había forma de explicarle a los activistas a los
militantes pero si era mucho mas fácil para la gente común. Esos la
entendían así. Por eso funcionaban bien las cosas en Colonia Lola, en el
Taller Total que habían un montón de vagos que no tenían ninguna idea
política.

Cacho: en nosotros se da el redescubrimiento de un lenguaje técnico que es
el de la militancia que tiene una definición y tradición anarquista y el
nuevo lenguaje que necesitábamos nosotros si o si para comunicarnos con el
común del pueblo, como con los estudiantes. ¿Cómo hacías para explicarle
el tema de la autogestión?.








Renato(ingeniero en RUBBER. De vital importancia en la conformación del
sindicato): El objetivo era tener un predicamento en la clase obrera.
Después de las asambleas (de los trabajadores del caucho) nos reuníamos en
mi casa. Analizábamos: tu hablaste mucho, hablaste pendejadas. No es
cuestión de que estés hablando, deja que hablen los obreros, si tú no eres
obrero. Estas insertado en los obreros, te estás proletarizando, estás
aprendiendo a ser obrero ? escúchalo al obrero. Ese discurso es para tu
facultad, ve y dilo en la facultad y que te escuchen todos. Pero con los
obreros escucha a los obreros, en eso éramos inflexibles. Yo escuchaba
todas las asambleas ¿por que?, porque era un acuerdo, teníamos que
desarrollar un sindicato.

Y pensaba y trataba de convencerlo al Rafa de que el sindicalismo había
cumplido una función pero que no era útil para esta etapa, porque era
comprable, manejable, era sofocable, un montón de cosas. El sindicalismo
se reducía a pedir aumento de sueldo, no era para hacer la revolución, si
ya está, en eso no sirve lo cambiemos, hagamos otra cosa. Como podemos
hacer para implementar una agenda, como incorporamos a las amas de casa, a
esta cosa. Hicimos como un cuestionario, para todos los obreros de RUBBER
(fábrica de caucho a partir de la cual comienza a gestarse el sindicato),
hicimos algunos números mas para los obreros de Coquenion que estaban al
lado, explicando que el problema no era de RUBBER, el problema era la
clase obrera y que el problema era la explotación y que no podíamos ir los
obreros solos a esta pelea, tenían que ir las compañeras nuestras,
nuestros hijos, porque la revolución es esa. Que vayan a la casa y lleven
el cuestionario y que la mujer llene, cuanto gastan en recreación y ahí
se entero mucha gente que tiene que haber un dinero para diversión, tu
sabes lo conmovedor que es eso. Un obrero me decía ?Escúcheme Renato, en
eso diversión que hay que poner? y tu tienes derecho a divertirte, tienes
derecho de ir al cine una vez al mes.

Hicimos la lista para que el obrero se la lleve a la casa. Para que diga
cuanto es lo que gastas en arroz por mes, entonces en base a eso hacer la
lista, sumar cuanto ropa consume al año y en base a eso decir tu tienes
que ganar tanto. Cuando encontramos los valores el aumento tenía que ser
del 400% no del 20% que pedía el obrero. Entonces la mujer en la casa
sabía que tenía que ir una vez al cine al mes. Una reivindicación natural,
mínima, que su hijo tenía que tener dos pares de zapatos al año por lo
menos. Todo ese listado para concienciar a la familia para que después la
mujer no le haga lío en la casa. Porque en esa época la mujer le hacia
problema ?andas de huelga otra vez? ?escúchame una cosa si vos sabes que
eso es lo que tenemos que ganar para poder vivir, ¿por qué te pones así??
Te das cuenta. Cual era la idea que desde la casa, la familia sepa que
tenían que pelear no por un aumento del 20% sino por lo que necesitaban
para vivir decorosamente. Si es el 20 es el 20, si es el 70 pero si es el
80 hay que luchar por eso. Que ganábamos con eso, que empezábamos un
proceso comunitario, no solo sindical, una organización de la comunidad
con sus reivindicaciones porque este que es del caucho no se va a sumar a
este que es del aluminio, si el problema no es que sea el caucho o el
aluminio es de la sociedad. Es una nueva concepción del sindicato. Yo creo
que es así. La revolución la hace el pueblo no el sindicato y el pueblo
son las mujeres nuestras, los hijos nuestros. No es que nos tienen que
seguir, la hacen porque están convencidos que es lo que hay que hacer. Te
das cuenta. Es un proceso largo, pero no nos vamos a enganchar en la
teoría de hacer la revolución pasado mañana a las tres de la tarde porque
esa no existe.

Yo rescate una frase de Juan Antonio que era muy de él: ?Que hay que ser
anarquista hasta para lavarse los dientes? y yo no me olvido nunca de eso.
Creo que tenía razón

La opinión de un obrero del caucho

Entrevistador: ¿y ustedes en la RUBBER que otros conflictos tuvieron con
los patrones?

Benito (obrero peronista de la fábrica RUBBER. Participó activamente en el
Sindicato del Caucho): Varios. Porque después comenzó, cuando se deshizo
el sindicato, ya se comenzaron a abusar mucho de nosotros, ya nos
manejaban, nos pagaban con bonos.

Entrevistador: ¿Qué recuerdos tenés de Rafa (Sec Adjunto del Sindicato),
de la Chancha (Luis Finger, tesorero del Sindicato y militante del PRT
desaparecido desde 1976), del Turco (Sec Gral del Sindicato)?.

Benito: yo tengo muchos recuerdos muy buenos, porque con nosotros los
muchachos se portaron muy bien. Eran buenos compañeros, nos enseñaron lo
que era vivir, porque prácticamente nosotros vivíamos para trabajar, para
poner el lomo pero para defendernos ninguno, donde yo no digo que aprendí
mucho pero hace poco tuve unas andazas fieras, donde me toco discutir y
gracias a dios con lo que uno aprendió porque lleva en la memoria, me
defendí lo mas pancho.

Cuando se empezó a armar el sindicato éramos, los trabajadores, unos
pobres muchachos. Yo soy de los primeros que me acercó, nos reuníamos
pocos obreros. Si el viejo les decía, una cosa, ahí estaban todos. Yo no
fui para que me gritaran. Pero los que habían eran unos pobres diablos. La
gente laburaba como leones y cobraban monedas y así. Yo no le digo que
nosotros nos pusimos ricos pero calcule de lo que le estoy explicando
éramos 117 y teníamos un solo baño y nadie decía nada. Si había dos
enfermos del estomago que necesitaban ir urgente al baño que es lo que
hacíamos. Y ellos se quedaban callados.

Entrevistador: los obreros eran afiliados al sindicato de Salazar
(Secretario General del FOCAYA, represntaba y representa aun hoy a la
burocrácia sindical)?

Adriana: nosotros no, y en la fábrica algunos si y otros no. Empezamos a
plantear todo lo que hacia el sindicato de Salazar, en ese momento se esta
dando la lucha entre la derecha y la izquierda gremial y tenemos una
recepción extraordinaria de los compañero: Fue una respuesta única porque
en 4 o 5 meses, era tal el abandono que tenía el sindicato que en 4 o 5
meses la piecita no nos alcanzaba. Nosotros no teníamos personería
jurídica, no teníamos nada más que la intención de trabajar. Empezamos a
tramitar una casa vieja que logramos, la de la calle Rivera Indarte. Ahí
empezamos a armar la comisión gremial, Caro era el secretario general,
Rafa el adjunto, empezamos a organizar cosas para tener fondos, para
tramitar los papeles porque no podíamos ser sindicato paralelo. No
obstante en la esquina estaba paralelo al oficial de Perkis, en ese
momento con el negro Vila. Recibimos mucho apoyo de la coordinadora de
Tosco.

Entrevistador: los obreros eran afiliados al sindicato de Salazar
(Secretario General del FOCAYA, represntaba y representa aun hoy a la
burocrácia sindical)?

Adriana: nosotros no, y en la fábrica algunos si y otros no. Empezamos a
plantear todo lo que hacia el sindicato de Salazar, en ese momento se esta
dando la lucha entre la derecha y la izquierda gremial y tenemos una
recepción extraordinaria de los compañero: Fue una respuesta única porque
en 4 o 5 meses, era tal el abandono que tenía el sindicato que en 4 o 5
meses la piecita no nos alcanzaba. Nosotros no teníamos personería
jurídica, no teníamos nada más que la intención de trabajar. Empezamos a
tramitar una casa vieja que logramos, la de la calle Rivera Indarte. Ahí
empezamos a armar la comisión gremial, Caro era el secretario general,
Rafa el adjunto, empezamos a organizar cosas para tener fondos, para
tramitar los papeles porque no podíamos ser sindicato paralelo. No
obstante en la esquina estaba paralelo al oficial de Perkis, en ese
momento con el negro Vila. Recibimos mucho apoyo de la coordinadora de
Tosco.

Chato(trabajardor en EPEC y militante de Luz y Fuerza): Estaba el
militante casado con su militancia permanente y el militante que estaba
inserto en la vida cotidiana normal. Yo planteaba, como podían conocer las
necesidades de la gente si estábamos ?casados con el movimiento y veíamos
desde afuera las circunstancias de la vida cotidiana. Vos tenías que saber
que estaba cara la papa, como le iba a tus hijos en la escuela, que no
podes vivir con 2 pesos diarios que no podes vivir tomando mate todo el
día, que tenés que ir a llevar a tus hijos a la escuela.

Sara (compañera de Chato): Recién descubro... que los chicos por ejemplo,
me decían ?Sara no laves los platos, los lavamos nosotros, hoy vos hiciste
la comida?. Otra chica me decía ?no, hoy llevo los chicos al cine, eran
tan solidarios? es lo que yo rescate de toda esa gente.
Entrevistador: ¿con la militancia que tenían dejaban mucho de lado?
Sara: le sacaban tiempo a la familia pero a la vez en el momento que
estaba se lo devolvía a la familia. Intensamente. Quizás a lo mejor, el
Chato era uno de los más ocupados, pero había un compañero que estaba, que
llevaba a los chicos a la plaza. Ósea que era como una familia grande.
Pero las ideas de ellos para mi eran buenas. A pesar de todo lo que les
han hecho después. Debieron creer que mataron esas ideas pero no las
mataron. Sufrieron pero me parece que estaban preparados para eso.

Compañeros que permitieron que al final de los años 60 el ideario
anarquista se transmitiera: Hipólito Ripas Irañeta (Lele) y Mario Forti.



Compañeros desaparecidos:


Graciela Saur: abogada y militante barrial en Córdoba. En palabras de
Jorge ?Gra era una militante excepcional, tanto por su carisma con la
gente, su amor y armonía con los niños en los frentes barriales, como por
su inteligencia y sensibilidad anarquista, además de gran amiga y
compañera para todos los que la conocíamos. Fué la creadora de la
Escuelita Libertad
, con el Flaco Horacio y Pirucha, en Colonia Lola, los
tres personajes muy queridos por todos los vecinos del barrio. Y muy buena
para crear y escribir aspectos novedosos para todos los que buscábamos
tomar distancia de los tentáculos culturales de una cultura jefista,
patriotera y autoritaria. Elaboró un Estatuto de La Coordinadora de
Comisiones de Padres de la Provincia de Córdoba, una genial tarea ya
publicada en el sur.?
Desaparecida el 21 de septiembre de 1976 en Santa Fe donde se había sumado
a la organización Montoneros.

Marcelo Tello: Carpintero. Llega a Córdoba por un acuerdo con los
compañeros Resistencia Libertaria de La Plata por consolidar la formación
política y apoyar a la construcción del Sindicato del Caucho. Desapareció
el 9 de marzo de 1976.

Sara: Siempre había alguien en casa.
Entrevistador ¿Recordás alguno que te haya marcado?
Sara: Si el que más recuerdo es a Marcelo. Con mis hijos Marcelo era como
de la familia, con Anita (su compañera). Hace un tiempo mi hijo nos
escribió una carta diciéndonos lo importante que fue para él la presencia
de toda esa gente que por aquellos años estaban en casa.

Otros compañeros desaparecidos: Daniel y Rafael Tello, Elsa y Hernán Ramirez.

Marzo de 2006
Colectivo Tierra y Libertad - Río Negro.
Ensamble Libertario - Neuquén
Coordinadora Libertaria Córdoba
Ezequiel Blanda- San Francisco Cba





Entrevista a Agustin Tosco



29 de mayo de 1969 - El Cordobazo

En mayo de 1969, durante el gobierno de Onganía, comenzó a evidenciarse una crisis con estallidos en distintos puntos del país, como Corrientes y Rosario. En Córdoba, donde existía una estrecha relación entre estudiantes y obreros, al descontento general se sumó la decisión del gobierno provincial de suprimir el “sábado inglés”, es decir, la media jornada laboral. En consecuencia, el SMATA (de los obreros de la industria automotriz) y el sindicato de Luz y Fuerza convocaron a un paro activo con movilización para el 29 de mayo. Los estudiantes adhirieron a la medida de fuerza y pronto la ciudad fue controlada por los manifestantes, quienes lograron su ocupación durante unas veinte horas. Se produjeron incendios y ataques a las principales empresas multinacionales. La represión consiguiente fue brutal y dejó como resultado veinte manifestantes muertos y cientos de detenidos, entre ellos Agustín Tosco, Atilio López y Elpidio González.

Entrevista a Agustín Tosco, una entrevista que no nos dejaron hacer

Hubiéramos querido reportear a Agustín Tosco. No nos dejaron. Los parapoliciales y paramilitares y los policías y militares del gobierno de Isabel Perón y López Rega que lo perseguían a sol y a sombra y lo obligaban a transitar en la clandestinidad no lo dejaron tratarse adecuadamente una enfermedad injustamente terminal, que se lo llevó el 5 de noviembre de 1975. Elegí aquí el estilo de reportaje histórico que hago todos los meses en Caras y Caretas, y como en ellos, las respuestas de Agustín Tosco son textuales y fueron tomadas de escritos por el notable sindicalista cordobés.

Agustín Tosco fue un dirigente obrero revolucionario. Férreo opositor a la burocracia sindical. Secretario general del sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba. Junto a Elpidio Torres, dirigente de SMATA, y Atilio López, de la UTA, encabezó la rebelión popular que pasaría a la historia como el Cordobazo. Tras la represión fue detenido y trasladado el penal de Rawson. Colaboró con la fuga de sus compañeros el 15 de agosto de 1972 (que terminaría en la masacre del día 22) pero se negó a salir porque planteaba que su lugar de lucha estaba allí. En 1973 se opuso al Pacto Social por considerarlo una trampa para la clase obrera. Tras la sublevación encabezada por el comisario Navarro en Córdoba, que puso fin al gobierno de Ricardo Obregón Cano y Atilio López, su gremio fue intervenido y comenzó una implacable persecución sobre él y sus compañeros. Murió el 5 de noviembre de 1975.



¿Qué querían los obreros y estudiantes, el pueblo de Córdoba?

Agustín Tosco: Exigía respeto a su soberana voluntad; exigía la normalización institucional, para que el gobierno fuera elegido por decisión de la mayoría de la población, sin persecuciones para con las ideas y doctrinas de ningún argentino. Exigía que se aumentaran los salarios en un 40%, que era lo que había crecido el costo de vida. Exigía la defensa del patrimonio nacional, absorbido cada vez más por los monopolios extranjeros. Exigía la creación de nuevas fuentes de trabajo, para eliminar la desocupación que trae miseria y desesperación en los hogares. Exigía la reincorporación de los cesantes y el levantamiento de las sanciones por haber hecho uso del derecho constitucional de huelga. Exigía una Universidad abierta a las posibilidades de los hijos de los trabajadores y consustanciada con los intereses del país.

¿Por qué cree usted que la rebelión estalló en Córdoba?

Agustín Tosco: Porque Córdoba no fue engañada por la denominada Revolución Argentina. Córdoba no vivió la “expectativa esperanzada” de otras ciudades. Córdoba jamás creyó en los planes de modernización y de transformación que prometió Onganía, ni Krieger Vasena. La toma de conciencia de Córdoba, de carácter progresivo pero elocuente, es bastante anterior al régimen de Onganía. Pero se expresa con mayor fuerza a partir de julio de 1966. La reivindicación de los derechos humanos, proceda de donde proceda, en particular de las encíclicas papales desde Juan XXIII, encuentran en nosotros una extraordinaria receptividad y así se divulgan especialmente en la juventud y en los sindicatos. Si hay receptividad es que hay comprensión, y la comprensión deriva en entusiasmo, en fe y en disposición al trabajo, al esfuerzo e incluso al sacrificio para consumar los ideales que ya tienen vigencia en el ámbito universal.

¿Cómo se gestó finalmente el Cordobazo?

Agustín Tosco: El día 26 de mayo, el movimiento obrero de Córdoba, por medio de los dos plenarios realizados, resuelve un paro general de actividades de 37 horas a partir de las 11 horas del 29 de mayo y con abandono de trabajo y concentraciones públicas de protesta. Los estudiantes adhieren en todo a las resoluciones de ambas CGT. Todo se prepara para el gran paro. La indignación es pública, notoria y elocuente en todos los estratos de la población. No hay espontaneidad. Ni improvisación. Ni grupos extraños a las resoluciones adoptadas. Los sindicatos organizan y los estudiantes también. Se fijan los lugares de concentración, cómo se realizarán las marchas. La gran concentración se llevará adelante frente al local de la CGT en la calle Vélez Sarsfield 137. Millares y millares de volantes reclamando la vigencia de los derechos conculcados inundan la ciudad en los días previos. Se suceden las asambleas de los sindicatos y de los estudiantes que apoyan el paro y la protesta.

¿Cómo fue el 29 de mayo de 1969?

Agustín Tosco: El día 29 de mayo amanece tenso. Algunos sindicatos comienzan a abandonar las fábricas antes de las 11 horas. A esa hora el gobierno dispone que el transporte abandone el casco céntrico. Los trabajadores de Luz y Fuerza de la Administración Central pretenden organizar un acto a la altura de Rioja y General Paz y son atacados con bombas de gases. Es una vez más la represión en marcha. La represión indiscriminada. La prohibición violenta del derecho de reunión, de expresión, de protesta. Mientras tanto, las columnas de los trabajadores de las fábricas de la industria automotriz van llegando a la ciudad. Son todas atacadas y se intenta dispersarlas.

¿Cuál fue la chispa final?

Agustín Tosco: El comercio cierra sus puertas y las calles se van llenando de gente. Corre la noticia de la muerte de un compañero, era Máximo Mena del Sindicato de Mecánicos. Se produce el estallido popular, la rebeldía contra tantas injusticias, contra los asesinatos, contra los atropellos. La policía retrocede. Nadie controla la situación. Es el pueblo. Son las bases sindicales y estudiantiles, que luchan enardecidas. Todos ayudan. El apoyo total de toda la población se da tanto en el centro como en los barrios.

Es la toma de conciencia de todos evidenciándose en las calles contra tantas prohibiciones que se plantearon. Nada de tutelas, ni de los usurpadores del poder, ni de los cómplices participacionistas.

¿Cuál fue el saldo del Cordobazo?

Agustín Tosco: El saldo de la batalla de Córdoba –el Cordobazo– es trágico. Decenas de muertos, cientos de heridos. Pero la dignidad y el coraje de un pueblo florecen y marcan una página en la historia argentina y latinoamericana que no se borrará jamás. En las fogatas callejeras arde el entreguismo, con la luz, el calor y la fuerza del trabajo y de la juventud, de jóvenes y viejos, de hombres y mujeres. Ese fuego que es del espíritu, de los principios, de las grandes aspiraciones populares, ya no se apagará jamás. En medio de esa lucha por la justicia, la libertad y el imperio de la voluntad soberana del pueblo, partimos esposados a bordo de un avión con las injustas condenas sobre nuestras espaldas. Años de prisión que se convierten en poco menos de siete meses, por la continuidad de esa acción que libró nuestro pueblo, especialmente Córdoba, y que nos rescata de las lejanas cárceles del sur, para que todos juntos, trabajadores, estudiantes, hombres de todas las ideologías, de todas las religiones, con nuestras diferencias lógicas, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su compañero y su hermano.

Autor: Adaptación del libro Lo pasado pensado, de Felipe Pigna, Buenos Aires, Editorial Planeta, 2005.


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